El verano es una gran época para vender un piso.

Si lo pensamos desde el punto de vista del vendedor podría resultar un poco estresante: “tener que estar enseñando mi piso durante las vacaciones”. Es cierto que te las podría condicionar un poco, incluso bastante, pero… ¿si el resultado fuera la venta de tu piso no habría sido un tiempo bien empleado? Por eso vender tu piso en verano debería interpretarse como una inversión en tiempo, no como una pérdida del mismo.

Por eso en Prontopiso os damos algunos consejos para vender tu piso rápido tanto si quieres vender tu casa para comprar otra como si no.

 

Ten en cuenta los siguientes factores para vender tu piso en verano…

 

En verano estamos más relajados

Podrá parecerte una tontería, pero los compradores dedican mucho tiempo libre a buscar el piso que terminarán comprando. El piso lo podrán comprar con uno de estos dos fines (por lo general): inversión, o necesidad para adaptarse a nuevas necesidades. Si un comprador dedica un par de horas diarias a buscar piso en Internet, durante el curso, lo hace en las horas que dispone para su tiempo libre, lo normal suele ser por la noche, tras la cena. Pero el verano cambia los hábitos porque cambia el ritmo cotidiano y disponemos de muchas más horas libres en vacaciones.

 

En verano se multiplican las búsquedas de pisos Online.

Cuando se conciertan más visitas y, claro está, una de las épocas del año en que se hacen más operaciones inmobiliarias. Por eso debes tener en cuenta estas fechas, porque pueden traerte la oportunidad de vender tu piso y, en gran medida, gracias al clima.

 

Pon por caso que la urbanización en la que tienes tu piso tenga una piscina. Es un factor a tener muy en cuenta y que entra por los ojos. Dentro de esas horas de ocio y tiempo libre, abundantes en verano, muchos compradores aprovechan las horas más duras del día para subirse al coche y visitar los pisos que han preseleccionado. Esas son las horas que uno prefiere para disfrutar en la piscina y olvidarse del calor (y éste verano hablamos de “ola de calor”) y soñar viendo pisos con piscina. Si tú tienes piscina te parecerá poco trascendental esta observación. Incluso podrá darte hasta pereza arreglarte para enseñar tu piso con la que está cayendo. Pero nada más lejos…

 

Salir a recibir al posible comprador a la puerta de la urbanización te proporcionará una oportunidad inigualable para atravesar las zonas ajardinadas y detenerte frente a la piscina para añadir valor a la compra del piso que tú estás vendiendo. El comprador se imaginará nadando en la piscina y su predisposición para comprarte el piso se multiplicará.

 

La luz del verano te ayudará a vender tu piso.

La piscina puede ser un “valor añadido a tener en cuenta”, pero no es definitiva. Es más, hay más probabilidades de poner un piso en venta sin piscina comunitaria que con ella. Por eso no desesperes si tu comunidad no dispone de ella. Lo que sí tendrás son ventanas. O miradores, y algunos hasta una terraza. Estas son las fechas en las que podrás sacar partido de la luz del sol.

 

El mes pasado os hablamos de la importancia de la iluminación en tu piso, y lo enfocamos a la luz eléctrica: a las tomas de luz, a las iluminaciones correctas…

 

Hoy nos centramos en la luz del sol para vender tu piso en verano

Ten limpio tu piso, y ordenado. Si puedes y tienes aire acondicionado ten la casa fresquita, para que los potenciales compradores se sientan a gusto y fresquitos en tu piso… su posible futuro piso. Si tienes toldo éste es el mejor momento para tenerlo bajado, pero no del todo. Procura el frescor con el aire acondicionado y permite que la luz entre entornando el toldo. Esa luz veraniega revalorizará tu piso, sobre todo si los compradores comprueban “en sus carnes” que tener luz no está reñido con estar fresquitos.

 

La luz del sol veraniego aportará una sensación extra de amplitud y limpieza a tu piso y esto es muy atractivo. Si tu piso tiene una terraza podrás rematar la visita invitando a los potenciales compradores a tomarse un buen vaso de agua con hielo en el rincón más fresco de la terraza. Ésta sí, con toldo, y a ser posible con plantas naturales que hayas regado momentos antes de su visita para que aporten humedad y frescor a esa conversación tras enseñar tu piso. Es el momento en el que te harán preguntas: querrán saber detalles interesantes como los gastos de comunidad; cómo son los vecinos; qué transportes públicos tienes cerca; centros comerciales… y podrás dar respuesta a todas estas preguntas haciéndoles sentir cómodos para que sientan la necesidad de hacer de tu piso, su piso.