Íbamos a escribir un artículo comparando las bondades de vivir en el centro de una ciudad con las de vivir en las afueras. Pero comprendemos que son dos estilos tan diferentes que quienes defienden lo uno no harán lo propio con lo contrario. Así que como en Prontopiso somos así, al final publicaremos dos: Ventajas de vivir en las afueras, éste, y Ventajas de vivir en el centro que lo publicaremos la próxima semana.

Ventajas de vivir en las afueras

1.- Viviendas más espaciosas

A nadie se le escapa que conforme te alejas del centro urbano baja el precio del metro cuadrado de suelo y las viviendas tienden a ser más grandes. Es inevitable. Por eso, salvo muy pocas excepciones, los chalés, las casas y adosados, pareados… abundan en las urbanizaciones de las ciudades dormitorio que encontramos en la periferia de grandes ciudades como Madrid y Barcelona.

Aumenta el espacio y con él aumenta el número de habitaciones, su tamaño, la terraza y, si nos apuráis hasta el jardín, de haberlo. Te puedes ahorrar tener que pagar plazas de aparcamiento porque tendrás tus propias plazas de garaje en tu urbanización. Si es “en tu chalé” ni hablamos.

2.- El tiempo cunde para todo…

Es verdad que viviendo a las afueras tendrás que adelantar tu hora de salida para ir al trabajo y retrasarla para la vuelta. Es lo que conlleva el desplazamiento de un pueblecito a las afueras hasta el centro de la urbe. Y este es el mayor argumento que utilizarán todos los que prefieran vivir en el centro.

¿Por qué negarlo?

Es cierto. Si vives a las afueras tendrás que calcular el tráfico, la distancia… los atascos. Es ley de vida. Pero a cambio… A cambio llegas a tu casa, tras la jornada laboral, y el tiempo se detiene. Si tienes hijos en edad escolar lo notarás: Tendrán tiempo para merendar; hacer los deberes; estudiar; jugar; quedar con los amigos… volver a casa, ducharse, cenar y meterse en la cama.

Eso si tienes hijos, que si no también lo notarás. Viviendo en las afueras el tiempo parece multiplicarse. El día deja de tener 24 horas y parece que tuviera 32. Las horas tienen, como poco, 80 minutos cada una. Y en una misma tarde tendrás tiempo para recoger a los niños, llevarles a hacer deporte, hacer la compra mientras ellos juegan, recogerlos de nuevo, volver a casa, preparar la cena, acostarlos y ver tu serie favorita. Y cuando mires al reloj verás atónito que ¡todavía son las 21:40!

Todo eso pasa cuando vives en las afueras.

Pero hay más ventajas…

3.- Los desplazamientos son muy cómodos

Seguro que prefieres usar tu propio vehículo. Tu coche. Para ir a por los niños, ir a trabajar, hacer la compra… Yendo en tu coche no te sometes a horarios ni a disponibilidad de asientos. No tendrás que acudir a una estación de tren ni de metro. Puedes volver del centro tras tu jornada y hacer un alto en un supermercado porque si algo hay en las afueras de las grandes ciudades, a una distancia prudencial de las zonas residenciales, son centros comerciales.

4.- Menos contaminación

Parece un tema baladí pero es importante. Alergias, asma… Todo esto se reduce sensiblemente cuando vives a las afueras. Como la gran concentración de vehículos se queda en la gran ciudad, a los que vivís en las afueras no se os castiga (tanto) y gozáis de mejores aires.

5.- Paz y tranquilidad

Vivir en las afueras conlleva, además, algunas mejoras en la calidad de vida. Sobre todo para los muy amantes de la vida tranquila.

El argumento más aplastante que te puedes encontrar cuando hablas con un defensor de la vida en las afueras es… “sí, pero a media tarde, en invierno, con la nieve en el jardín, enciendo la chimenea y me quedo viendo el fuego hipnotizado”.

6.- Aspectos económicos

Si hablamos de “calidad de vida” hemos de reconocer que vivir a las afueras conlleva algunas mejoras en materia económica: ya indicamos la posibilidad de encontrar el metro cuadrado más barato, pero hay más. Los impuestos locales, los gastos de comunidad… hay cosas que ven su presupuesto sensiblemente rebajado, incluso las ITV y el precio de los combustibles en algunas gasolineras. Por no hablar del aspecto lúdico y los precios comparados con, por ejemplo, salir a tapear por el centro de Madrid.

En el próximo artículo os diremos las ventajas de vivir en el centro.