Cada vez es más común la venta de una casa hipotecada. Las hipotecas se prolongan en el tiempo y las necesidades son impredecibles.

El banco mira por sus intereses y el comprador de un piso hace lo propio. Hace tan poco que salimos de una crisis que castigó severamente el mercado inmobiliario y las hipotecas nuevas se han recrudecido. Las antiguas (de hace una década o década y media) no distaban demasiado pero sí ofrecían plazos de amortización tan largos que, salvo que sea la compra de tu hogar definitivo, muchas hipotecas seguirán a medias cuando quieras vender tu piso.

No es este el artículo para hablar de los motivos que te pueden empujar a dar este paso (un traslado a otra ciudad por motivos de trabajo; un divorcio; la llegada de un nuevo hijo (¡o dos!) o que has trasladado tu oficina a tu casa y necesitas otra habitación…) Son tantos los posibles motivos que, si queréis, hablaremos de ellos en otros posts.

Hoy hablaremos de un aspecto objetivo: vendes tu casa y tiene una hipoteca.

Tranquilo.

Esta situación es tan habitual que tenemos la respuesta a tu pregunta… “Quiero vender mi casa pero está hipotecada, ¿qué hago?”.

Tienes dos opciones para vender tu casa hipotecada: cancelar o subrogar la hipoteca.

Cancelar la hipoteca

Lo de cancelar la hipoteca ofrece pocas dudas al respecto.

Significa liquidarla, terminarla. Así terminarán tus obligaciones para con el banco. Para ello deberás acudir a tu entidad bancaria para que te emita un certificado de deuda pendiente. Esto te permitirá saber si el precio de venta de tu casa es superior o no a tu deuda pendiente. ¿Por qué es necesario? Porque si lo es, (es decir, si debes X y vas a vender tu piso por 2X, entonces tendrás la liquidez necesaria para vender la casa y liquidar dicha deuda pendiente.

Para rematar la operación deberás ir al banco, solicitar el certificado, llevarlo al Notario el día de la venta del piso y, acompañado por un representante del banco firmarlo tras firmar ante Notario la venta. Acto seguido tendrás que rellenar el AJD (Actos Jurídicos Documentados) y, superados ambos trámites, y pagado el impuesto asociado a la cancelación de la hipoteca dejar constancia en el Registro de la Propiedad de dicha cancelación.

Subrogación de la hipoteca

La subrogación de la hipoteca es todavía más sencilla y habitual

Se trata de transferir tu hipoteca al comprador de tu casa. Hablando claro, el comprador se queda con tu casa y asume tu hipoteca que, desde este momento será suya. Para esto tendréis que poneros de acuerdo las tres partes: vendedor (tú), comprador y claro está, la entidad bancaria que debe aprobar la operación tras cotejar al comprador para su seguridad.

Si no sabes cómo vender tu piso, o cuánto pedir por él, tranquilo. Habla con Prontopiso. Para eso somos especialistas en compraventa de pisos. No solo te asesoraremos, te ayudaremos a que la venta de tu casa no sea otro quebradero de cabeza y pases por esa experiencia con dos sonrisas: cuando decidas venderla y otra cuando ya la hayas vendido. Para ello te garantizamos la venta de tu piso rápido en tres meses y, si se alargara la operación, el cobro del importe mínimo de venta al terminar el tercer mes y el resto cuando se materialice la venta de tu piso.