Ya os hablamos, en su día, de 5 errores comunes al vender un piso. Entonces os alertamos sobre puntos que os interesa saber cómo no equivocarte a la hora de poner un precio; cómo comunicarlo bien; sobre la importancia de tener el piso en condiciones; la importancia de la buena atención al cliente (posible comprador) y, sobre todo, sobre la necesidad de tener toda la documentación del piso preparada y en orden.

Todos aquellos consejos iban en una misma dirección: satisfacerte en caso de que te hayas planteado vender tu piso.

Pues bien, volvemos sobre el tema para dar respuesta a una consulta que nos habéis hecho por correo o por las redes sociales y que nos hacéis (y que conviene hacerla) cuando os ponéis en contacto con ProntoPiso para vender un piso. Vuestro piso. Pero con un matiz importante… venderlo en invierno.

Porque a muchos de vosotros os viene la siguiente idea en estos largos y grises meses invernales… “quiero vender mi piso… en invierno”.

Y lo destacamos… “vender mi piso en invierno”…

Porque ese es un matiz crucial a la hora de tomar esta decisión.

El invierno es una estación peliaguda a la hora de poner en venta un piso. Bueno, quizás no para ponerlo a la venta, pero sí para materializar dicha venta.

Estas son dos preguntas habituales en torno a esta idea: “es buena idea vender mi piso en invierno? ¿Hay mucho movimiento en el sector inmobiliario durante el invierno?

ProntoPiso os dará las claves y os orientará para sacaros de dudas.

Para empezar: cualquier momento del año es buena para vender tu piso.

Eso debes tenerlo bien claro. Pero, siendo todas buenas… las hay mejores y peores, como la vida misma. Si los meses de invierno se caracterizan por ser fríos, oscuros y lluviosos en muchos sitios esos son aspectos que, por supuesto, influyen en el comprador. Si no los tienes en cuenta, entonces sí, se convertirá (el invierno) en un obstáculo a superar. Pero los lectores del blog de ProntoPiso sois avezados y nos consta que os gustan nuestros consejos. Por eso hacemos nuestro el dicho “al mal tiempo buena cara” para dar la vuelta a la consulta y enfocarlo desde un punto de vista optimista y práctico.

En esta introducción hemos hecho alusión, casi de refilón, a dos aspectos fundamentales: la luz y el frío. Estos aspectos son objetivos y ni siquiera nosotros los podremos ambiar porque nos vienen impuestos por el clima. Pero hay otro, que va de la mano con ellos, que sí podréis aprovechar y ponerlo a vuestro favor. El aspecto psicológico.

La psicología es un factor a tener en cuenta en la compraventa de un piso.

Diríamos que en cualquier aspecto del comercio, sea inmobiliario o no. La predisposición del comprador fluctúa con su estado de ánimo y, sin ir más lejos, puede empujar y/o tumbar una venta.

Por eso, si tiramos de estadísticas, veréis que las ventas de pisos descienden en estas fechas, pero tomad buena nota de estos consejos y quizás tu piso entre en el bloque de “pisos vendidos en invierno”.

Lo tenemos todo en contra. Buena manera de empezar, ¿no creéis? Pues sí, pero quizás sea la mejor. Partiendo del realismo, podréis dar la vuelta a la emoción del visitante que acude a vuestro piso para ver si encaja con lo que está buscando y lograr esa venta.

Es cierto que el sol y la iluminación juegan un factor importante a la hora de enseñar tu piso al posible comprador, y sobre todo en invierno.

Pero hazte esta pregunta “¿qué buscaría yo si estuviera pensando en comprar un piso?” Para empezar no estarías buscando un piso, buscarías “el piso” para que se convirtiera en “tu hogar”. Ponte en el pellejo del comprador. Ábrele la puerta y, cuando le invites a pasar, hazle sentir cómodo. Que sienta el calor de ese hogar que podría ser el suyo. Demuéstrale y hazle sentir que ese es el rinconcito en el que él quiere cobijarse tras pasar el día en la oficina. Hazle comprender, sin decírselo, que ese podría ser su hogar en el que guarecerse en un domingo gris plomo y lluvioso.

¿Cómo?

Anticipando tus respuestas, sin decirlas a unas preguntas que dejará de hacerse el potencial comprador. Procura que tu hogar (que podría ser el suyo) esté cálido cuando lo recibas. Y por cálido nos referimos a los aspectos clave para vender tu piso en invierno. A saber,

Que no sienta frío. Este será el mejor modo para que comprenda que tu piso está en condiciones óptimas para entrar a vivir, incluso en invierno. Una calefacción adecuada, que mantenga el piso cálido lo convertirá en acogedor y recuerda: mientras tú vas enseñando tu piso, el comprador irá sumando obras, reformas y mejoras que hacer, y una crucial es la calefacción, las ventanas y con ellas los gastos derivados del consumo energético. Sintiéndose cálido habrás andado un buen trecho.

Ilumina bien tu piso. La calidez no sólo entra por la piel al sentir el calor. También entra por la vista cuando entras en un piso y percibes la armonía de una iluminación cálida y correcta. Sin deslumbrar, porque el exceso de luz blanca puede enfriar el ambiente (psicológicamente) y hacer que vuelva a sacar su calculadora mental para calcular lo que le costará iluminar y caldear el sitio. Si es de día, con sol, deja que éste sea la principal fuente de iluminación y refuerza su luz con algunos puntos de luz indirectos.

En definitiva. Tienes que hacerle ver, sin decírselo, salvo que surja la conversación, que en el peor momento del año (invierno) tu piso es cálido y acogedor, y hacerle ver, mediante la orientación del mismo, las instalaciones de calefacción en buen estado y las ventanas, tu piso supera con creces su examen y puede ser sin temor alguno el piso que está buscando.

Y si no te ves cualificado para hacer todo esto, ni para descubrir el valor de venta de tu piso, tampoco te tienes que preocupar. Siempre te pondrás acudir a ProntoPiso y ponerte en manos de nuestros profesionales con nuestra garantía de venta de tu piso en menos de 90 días.