Halloween está a la vuelta de la esquina.

Una fecha y festividad importada del mundo anglosajón que compite con otras tradicionales como el Día de todos los Santos y la representación del Don Juan Tenorio.

Compite y, en cierto modo, se impone entre los más jóvenes. Por su carácter festivo pues implica diversión en estado puro. Y si es debajo de un disfraz, anonimato.

Este blog, de Prontopiso, no entrará en el debate de si hay que celebrar una festividad u otra, o ambas… nos ceñiremos a un aspecto objetivo sobre el que muchos lectores nos han preguntado. Esas preguntas no se ciñen a Halloween, pero está tan cerca que hemos creído conveniente alertaros sobre una práctica que se está generalizando…

Estas celebraciones implican un puente en medio del calendario laboral, y muchos de vosotros os estaréis pensando en hacer una escapada.

 

Las nuevas tecnologías, los nuevos portales y las tendencias que estamos importando del mismo mercado en otras latitudes hacen que os prevengamos de una nueva práctica: poner vuestro piso en alquiler para tener unos ingresos extras en este tipo de fechas.

 

La tendencia ascendente nos demuestra que cada vez son más los pisos particulares que se alquilan o incluso intercambian para costear unas mini vacaciones o para tener esos ingresos extra que habíamos mencionado.

 

Poner tu piso, el piso en el que vives, en alquiler, sea por un puente o para unas vacaciones largas entraña muchos riesgos. Algunos son de pura lógica: ceder tu hogar a un desconocido… No saber si tu seguro de hogar cubriría un robo o los desperfectos ocasionados por un “inquilino transitorio”… Pero hay otros riesgos que se obvian, muchas veces para no tener quebraderos de cabeza, que son tan importantes, o más, que los expuestos: Pisos desvalijados; robos; cambios de cerradura y lo peor, volver a casa tras tus mini vacaciones y encontrarte con alguien viviendo en tu casa y los trámites legales que todo ello podría causar.

 

Esta práctica, alquilar tu piso en vacaciones, puede traer más de un disgusto.

 

No conoces al inquilino al que vas a meter dentro de tu casa. No está regulado legalmente (al menos no contemplando todas las vicisitudes expuestas) y al final, ese ingreso extra podría convertirse en una ruina total al verte pagando una hipoteca para un piso que no estás usando porque la Justicia es lenta pero el tiempo pasa y tu hogar, tus cosas, tus documentos y tus pertenencias están en manos ajenas y no sabes cuándo podrás volver a tu piso ni, cuando esto suceda, en qué estado encontrarás tu casa junto con tus muebles, objetos y demás pertenencias.

Lo dicho… se acerca Halloween y muchos tendréis la tentación de poner un anuncio en Internet, en alguno de esos portales, para costearos unas mini vacaciones con el dinero que saquéis del alquiler de vuestro piso. Pero, ¿y si se complica la cosa? Os recomendamos que lo sopeséis, que lo penséis seriamente y que os planteéis si compensa o no iros de vacaciones dejando vuestra casa habitada por desconocidos.

Ya os alertamos, el pasado verano, sobre el peligro de retransmitir vuestras vacaciones en las redes sociales poniendo sobre la pista a “los amigos de lo ajeno” sobre tu piso vacío mientras compartes fotos de tus vacaciones en Instagram.

No sea que al final se haga cierta la pregunta por la que todos conocemos la fecha de Halloween

“¿Truco o trato?” 

 

Y al final el trato de alquilar vuestro piso se trunque en truco y tengáis un susto inolvidable.