El verano está encima. Si has demorado esta pregunta demasiado tiempo todavía lo podrás remediar…

¿Toldo o aire acondicionado?

Pregunta peliaguda.

La respuesta sencilla sería “toldo y aire acondicionado”.

Pero en Prontopiso nos mojamos.

Hay varios factores a tener en cuenta. Quizás el más importante de todos sea el presupuesto. Habrá que ver el tipo de casa que tienes, dónde está construida, si es una casa o un piso (esto afecta mucho a la temperatura, tanto en verano como en invierno). Su orientación y cuáles son las habitaciones que estáis intentando refrescar. Y por último las ventanas: el número de ellas, su tamaño…

Vistos todos estos factores podréis hacer un cálculo aproximado de qué os costaría lo uno y lo otro.

Está claro que el toldo es un gasto inicial que después no se prolongará en el tiempo, salvo si lo vas a pagar a plazos. También tendremos claro que el toldo, por si solo no te ayudará a refrescar la habitación que o el piso que quieres refrescar, pero te ayudará a que no se caliente y recaliente. Hay muchas casas que con un toldo y un ventilador mantienen la temperatura a raya y no necesitan instalar un aire acondicionado.

El aire acondicionado acarreará más gastos derivados, por lógica, del consumo de electricidad asociado a su funcionamiento. Para eso convendría saber de antemano y muy bien qué necesidad tienes, real. Es decir, calcular las frigorías que necesitas tener para enfriar tu piso. Parecerá una tontería, pero los aire acondicionados tienen diferentes potencias y a veces unas se quedan cortas y no enfrían lo suficiente y otras veces se pasan de frío y, salvo que tu mascota sea un pingüino, tanto la temperatura como la factura sean desproporcionadas.

Conviene pues calcular adecuadamente cuántas frigorías necesitarás para poder refrescar el ambiente. Seguro que tienes los planos de tu casa. Y si no… echa un vistazo al artículo anterior en el que te dábamos ideas para aprender a hacer un plano de tu piso.

Ya tienes el plano. Sobre él encontrarás las dimensiones de la sala o salas que quieras enfriar. Quizás sea solo el salón, el dormitorio o todo el piso entero. Es lo mismo. Se trata de conocer con exactitud el tamaño del espacio en m3 para deducir la potencia del aire acondicionado y ni pasarte ni quedarte corto.

Existen múltiples portales en Internet que te ayudarán a calcular las frigorías sin tenerte que registrar ni dar dato alguno.

Y sí…

Al principio bromeábamos con qué era mejor: el toldo o aire acondicionado. Pero es cierto, si combinas ambos el éxito está garantizado porque el toldo te protegerá del calor y el aire no necesitará “echar fuera el calor acumulado” y consumirá menos… a largo plazo.