¿Sabías que es una buena idea reformar tu piso para vender mejor?

 

A muchas personas se les antoja imposible, a otras inconcebible, gastar dinero en un piso cuando piensan venderlo. Pero la clave está en el verbo “gastar”. Si lo reformas antes de ponerlo a la venta no estarás “gastando dinero”, estarás “invirtiéndolo”.

 

Te lo explicamos.

 

En una situación como ésta, tomar la decisión vital de vender tu piso puede haber gastos, sí, muchos, tal vez hasta demasiados. Depende de ti que te sientes con una calculadora (hoy se estila más abrir una hoja de Excel) y hagas cuentas, sopeses los pros y los contras de según qué cosas hacer y cribar las necesarias para desechar las innecesarias. Entonces, y sólo entonces, dejarás de gastar dinero y empezarás a revalorizar tu casa invirtiendo lo justo y necesario, ni un céntimo de más, pero sin escatimar a la hora de acometer alguna reforma que, tras estudiarlo, comprendas necesaria.

 

Te damos alguna pista de las reformas más habituales que te podrían ayudar a mejor vender tu piso.

 

¡Ojo! Estas recomendaciones se las hacemos a dos tipos de “vendedores de piso”: a quienes tomen por primera vez la decisión de vender y a quienes lleven meses esperando para hacerlo y hayan rebajado el precio de su piso en diferentes portales inmobiliarios o agencias. Para los primeros serán medidas que os ayudarán a vivir una experiencia nada traumática y sí muy satisfactoria. Para los segundos será un alivio comprender dónde había algunas cosas que subsanar y que retenían a los compradores de haceros alguna oferta. Podríamos decir que para el primer grupo sería una inversión también en tiempo y para los segundos un modo para recuperar el perdido.

 

Cosas que hacer para reformar piso para vender 

 

Reformar la instalación de la luz.

 

Sobre todo si se trata de un piso antiguo. Quizás en el que has vivido toda tu vida, sobre todo si se trata de la antigua vivienda familiar. Muchos compradores se fijan en los interruptores, en los enchufes y, ¡horror! en los cables que, a veces, vemos sujetos con alcayatas rodeando los zócalos. Esto, has de saberlo, echa para atrás a muchas personas porque saben que una vez comprado el piso se tendrán que rascar el bolsillo para adecentar la instalación. En algunos casos porque temen que pueda ser foco de pequeños accidentes domésticos, sobre todo si se trata de una pareja de compradores con niños pequeños.

 

Por eso te recomendamos que, antes de vender el piso, eches un vistazo a la instalación eléctrica y, si ves que está anticuada, o que por estética sería mejorable, no dudes en cambiarla.

 

Las ventanas… foco de pérdidas de energía y entrada de ruidos.

 

Tendrás que hacer una batida por la casa y comprobar el tipo y el estado de todas las ventanas. Por ellas se pierde mucha energía eléctrica, sea invierno o verano. Unas ventanas en malas condiciones o que simplemente no cierren herméticamente dejarán fisuras, a veces imperceptibles, por las que se escape el aire acondicionado en verano y el calor de la calefacción en invierno. Esto acarrea incomodidades y unas facturas de electricidad que se disparan mes a mes.

 

Otro aspecto importante vinculado al correcto aislamiento mediante las ventanas es el ruido. Y más si vives dentro de una ciudad: el tráfico, las calefacciones, la gente si vives en una zona comercial o con restaurantes y terrazas… Todos estos son potenciales focos de incomodidades por el ruido que viene del exterior. Ruido, olores… Si aíslas bien tu piso con unas buenas ventanas lograrás mejorar tu calidad de vida y la del posible comprador.

 

Instalación de fontanería

 

Otro pequeño detalle que dice mucho de un piso.

 

Las instalaciones, cuanto más antiguas más agudo, se degeneran con el uso y con el paso del tiempo. Esto hará que unas veces el agua adquiera sabores casi imperceptibles al paladar, pero que podrían evitarse. La cal también hay que tenerla en cuenta y deberías limpiarla periódicamente. Podrás pensar para tus adentros “en mi piso no hay cal” y te estarás equivocando (si no has reformado la instalación, claro).

 

La cal no se ve, al principio, pero está ahí. Y si dejas que se acumule milímetro a milímetro cuando te quieras dar cuenta notarás picores al ducharte y sabores al beber el agua. No cuesta nada limpiarla desde el principio, para que no se acumule y no estaría de más, si no cambiar toda la instalación, que implica meter pico y martillo, sí por lo menos la grifería para mejorar las condiciones del agua. Si te decides por esto último, haz la prueba al quitar un gripo y límpialo entero por dentro y te sorprenderás.

 

Los desagües… fuente de olores y de atascos. No descartes limpiarlos a fondo antes de poner tu piso en venta. No somos conscientes de la cantidad de materia orgánica fluye por ellos y cómo obstruyen, poco a poco, las tuberías.

 

Las conexiones telefónicas

 

Vivimos en el siglo XXI.

 

¿Y qué tiene de extraordinario? Menudo descubrimiento os está haciendo Prontopiso

 

¿Viajas mucho?

 

¿Visitas a familiares en sus casas, quizás por vacaciones?

 

¿Acostumbras a pasar muchas noches en habitaciones de hoteles?

 

Seguro que en más de una ocasión has echado de menos una conexión a Internet. Pues bien, si quieres que tu piso no tenga el mismo problema, asegúrate de mejorar o aumentar el número de conexiones a la línea telefónica para que en todas las habitaciones se pueda acceder a Internet sin necesidad de tirar del Wi-Fi. La conectividad es un valor al alza en nuestros días, sobre todo si tu piso tiene paredes gruesas o los dormitorios distan demasiado del salón, que suele ser el sitio acostumbrado para poner la instalación para la conexión del teléfono.

 

Este será el último consejo de este artículo. Si os han gustado volveremos con nuevos consejos para reformar piso para vender mejor. Con cada una de estas ideas habrás invertido un dinero que luego recuperarás con creces vendiendo mejor tu piso y sin tener que renegociar constantemente el piso porque el futurible propietario te diga que tiene que hacer mucha obra en esa casa si la compra.