Sí.

 

Para que lo tengas muy claro: sí puedes vender tu piso con inquilino.

 

La ley contempla los derechos del propietario y del inquilino a la hora de vender un piso que está alquilado.

 

ProntoPiso te lo explica para hacer que todo sea comprensible y lógico para ti.

 

Sí puedes vender tu piso si lo tenías previamente alquilado y, además, hacerlo sin perjudicar al inquilino. Y si lo haces bien, incluso haciendo que éste liquide su relación contigo estrechando tu mano y con una sonrisa en su rostro. Porque lo bien hecho bien parece, y así lo defendemos en ProntoPiso. Partiendo de esta premisa, si tienes la intención de vender tu piso (y lo tienes alquilado), lo correcto sería ponerlo en conocimiento de tu inquilino para que pueda éste, en caso de estar interesado, ser él quien compre tu piso.

 

Para ejercer este derecho existe una fórmula denominada derecho de tanteo.

 

Esto significa que el inquilino tiene derecho a conocer la mejor oferta que hayas recibido por tu piso y, en caso de quererlo, igualarla. El mero hecho de ser el inquilino y por tanto quien habita en ese momento la vivienda hace que, en igualdad de condiciones, prevalezca él y sea quien, legalmente, se pueda quedar con el piso, previo pago, claro está.

 

Este derecho sólo desaparece en caso de que quede reflejado en el contrato de alquiler que lo rechaza. Si no lo hace explícitamente, rechazarlo, o no figura dicho rechazo de ningún modo en el contrato, llegado el momento de la venta podrá ejercer el derecho de tanteo.

 

Pero es más, el inquilino tiene todavía otro derecho más: el derecho de retracto.

 

Esto es, tiene derecho a anular la venta del piso a un tercero si puede demostrar que el propietario no le ha comunicado con antelación su deseo de vender el piso que está habitando. Este es otro motivo más para hacer las cosas bien desde el principio y, antes de poner en venta tu piso, si lo tienes alquilado, que se lo comuniques (por escrito) al inquilino para tu tranquilidad y la suya.

 

En el mismo sentido, y siempre con la idea de hacer las cosas bien, también habría que poner en conocimiento del potencial comprador el hecho de que el inmueble que va a comprar está alquilado. En caso contrario, el comprador podría abortar la operación, incluso en el caso de haberse consumado y tú te verías obligado a devolver el importe, bien sean las arras o el de venta del piso, con su correspondiente compensación.

 

Ten en cuenta que no se trata solo de vender tu piso, que por supuesto. Al tener un inquilino también estarás vendiendo el que ahora es su hogar y, si lo sigue siendo tras la venta el nuevo propietario tendrá que respetar las condiciones de su contrato y los años que le resten del mismo. También podrían ponerse de acuerdo, buscar una salida alternativa y negociarla, pero eso ya sería a posteriori y con la Ley por delante.

 

El hecho de que tú vas a vender tu propiedad que, temporalmente, disfruta otro, hará que tus potenciales compradores tengan que hacer las visitas necesarias a tu piso (su hogar). Si todo lo legalmente expuesto antes no fuera motivo más que suficiente para hacer las cosas bien, este último detalle sí deberías tenerlo muy en cuenta. Para lograr la mayor colaboración posible por parte de tu inquilino para que tenga el piso organizado, limpio y disponible para las visitas.

 

En estos casos lo mejor y lo más cómodo, tanto para el inquilino como para el propietario, es gozar de la colaboración de un profesional que te evite sentirte incómodo entrando en tu casa que ahora es de otro para intentarla vender a un tercero. Pero también es más cómoda la situación para tu inquilino que verá a un extraño en su casa pero no sentirá violada su intimidad por su casero. En ese caso, y con ánimo de serte de utilidad, estamos a tu disposición y no tienes más que ponerte en contacto con nosotros llamando al teléfono gratuito 900 64 96 38 o calculando el valor de tu piso para venderlo con ProntoPiso.