Seguro que habréis escuchado en algún momento algo sobre el método de Marie Kondo. Os sonará y lo podríais resumir como “esa japonesa muy ordenada que aprovecha todo el espacio”. Y estaréis en lo cierto. Cerca de lo cierto, la cosa va un poco más allá, pero estáis bien encaminados.

Vayamos por orden…

Y de “orden” vamos a hablaros. La propia Marie Kondo se sentiría orgullosa viendo este planteamiento.

Y si queremos orden, mejor será empezar por el principio.

¿Quién es Marie Kondo?

Sí, es una señora japonesa que se hizo famosa por escribir y publicar dos libros que hablan la importancia del orden cotidiano en nuestro entorno para poder disfrutar la vida en armonía. Se hizo famosa con el primero, La magia del orden, de 2011, pero las ventas las reventó con La felicidad después del orden, en 2012. Sin bromas, su éxito fue tal que se convirtió en un fenómeno internacional traducido a más de 30 idiomas. Fue la segunda persona japonesa en aparecer en Forbes, saltar el charco (en su caso el Pacífico) y llegar a Estados Unidos para, entre otras cosas, lanzar su propio programa en NETFLIX: Ordenando con Marie Kondo. Ya es una de las 100 personas más influyentes del mundo.

Queremos entender que la precariedad del espacio en Tokio, su ciudad natal, la imbuyó ya desde pequeñita en la importancia del orden. Esto pasaría con ella y con millares de niños japoneses. La diferencia es que ella hizo de la obligación, virtud y se convirtió en una fuera de serie. No solo ordenaba todo, además alcanzaba más y más éxito conforme daba a conocer su propio método para el orden.

¿En qué consiste el método Konmari?

Si quisiéramos resumirlo en una sola frase… sería algo así como “alcanzar la felicidad racionando los objetos que te rodean”. Y decimos “racionando” a conciencia. No “ordenando”, porque para ordenar primero nos indica que debemos racionar… ¿Qué queremos decir? Que ordenarás sólo lo que sobreviva a una criba exhaustiva. Deberás coger cada objeto de tu casa y abrazarlo, estrecharlo contra ti para experimentar los sentimientos que te produce. Si son de alegría, te lo quedas; si te deja indiferente, a la basura.

Drástico, pero efectivo.

De cara al ahorro también… Si haces esa prueba con tus posesiones, te invita a simularla con las cosas que vas a comprar. Así te evitarás un montón de trastos que en el futuro no necesitarás. Ahorrarás espacio… y dinero.

Pero no queremos desviarnos del tema. Lo expuesto justo antes es un reflejo de cómo el orden del método Konmari puede afectarte incluso en tus finanzas, pero volvamos al orden de la casa.

Los dos pilares para su método son la filosofía oriental y el feng shui, en cuanto a lo espiritual, en lo material absorbe e inventa conceptos organizativos

  1.   Visualiza el espacio que vas a ordenar: para saber cómo quieres que termine todo y ver, de antemano, que     merece la pena el esfuerzo
  2.   Separa todo en estas categorías
  3.   Ropa y calzado
  4.   Libros
  5.   Papeles
  6.   ¿¡KOMONO!?
  7.   Sentimental
  8.   No repartas el orden por días o por etapas: todo en el mismo día
  9.   Alegría: aquí viene lo del abrazo, te quedas solo lo que te arranque un suspiro o una sonrisa
  10.   No coloques las cosas hasta que hayas separado lo que te quedas y lo que eliminas
  11.   Ordenar: antes de ponerte a ordenar definirás dónde irá cada cosa
  12.   Dona, regala aquello que ya no te llena de alegría
  13.   Método.Todo ha de prepararse en rectángulos y se apilará en horizontal, no en vertical

Los libros según el Método Konmari

Este podría ser uno de los puntos más peliagudos. Si eres lector, claro. Es un punto que ha despertado una gran controversia y ha dividido el público entre quienes están con ella o quienes no podrían aplicar esta parte del método. ¿Por qué? Porque dice que una casa no debería tener más de 30 libros. Ahí es nada. Ya os decíamos que era un punto controvertido con dos posturas irreconciliables.

KOMONO

El Komono son las “cosas pequeñas” que hay por la casa. Pueden ser decorativas, o esas que terminan en un cajón… sirve incluso para referirnos a herramientas pequeñas. Mejor que hagas bloques con categorías que te ayuden a separar los objetos. Tendrás que ir mirando uno por uno todos para ir separando tres bloques: me quedo, dono y tiro.

Como en todas las cosas… habrá que ver si este tipo de decoración, o mejor dicho, de “orden casero” se ajusta a tu casa y, sobre todo, a tu personalidad. Si no eres demasiado ordenado por naturaleza quizás te satures solo de pensar que tendrías que colocar uno por uno todos los objetos que hay en tu casa. En ese caso, y solo si es de extrema necesidad, quizás la solución sea vender tu casa y empezar de cero. Y en eso sí que te podemos ayudar en Prontopiso.