En nuestro último artículo os dimos algunos consejos para aprovechar el espacio en un piso pequeño. No abordamos la iluminación porque este tema merece no uno, un montón de artículos dedicados a la luz.

Pero para no aburriros os daremos unas pautas generales para aprovechar la luz, tanto natural como artificial, de vuestro piso.

Luz del sol

Pensaréis que qué manera de empezar un artículo dedicado a la iluminación… Pero sí, la luz del sol puede ser otro elemento que, bien explotada y aprovechada, te servirá para iluminar, decorar y caldear tu piso. Incluso, si nos apuráis, en función de la orientación del mismo, hasta os ayudará a ahorrar calefacción en invierno.

Para mejor aprovechar la luz natural deberás tener las cortinas correctas para las dimensiones, por ejemplo de un salón. Cortinas cuyo espesor no nos deslumbre si tienes un sofá debajo de la ventana pero que permita llegar luz al final de la estancia. Las cortinas “caídas”, superpuestas a las normales, te servirán para cortar fríos y rebajar la intensidad de la luz del sol en caso necesario. Y siempre servirán como elemento decorativo.

Antes de hacer la obra… prevé los puntos de luz

¿Cuántas veces has ido a enchufar algo y no tenías un enchufe a mano?

Qué feos son los cables tirados por el suelo, o recorriendo paredes sin disimulo posible. Lo mismo podrá pasarte a la hora de iluminar tu piso. Podrás tomarlo a broma, pero de verdad: antes de meterte con una reforma, por ejemplo, planifica la iluminación y con ésta los puntos de luz.

Te evitarás más de un quebradero de cabeza y proporcionarás la luz correcta y adecuada a cada espacio de la casa.

¿Miramos al suelo o a la pared?

No te pienses que las tomas de luz son inamovibles.

Te entregan el piso y te encuentras canaletas, cables y tomas de luz donde menos los esperas (si no los has planificado con anterioridad como apuntábamos arriba). Pues bien, muchas son las personas que adaptan las luces a esa toma de luz, sin pensar ni en desplazarlas unos centímetros. Como resultado nos encontramos, por lo general, muchas luces que apuntan al suelo. Y apuntando al suelo, ¿qué iluminan? El suelo, claro. Dejar los lienzos de pared oscuros y premiar al suelo con la luz provocará una sensación de un piso oscuro y poco oxigenado. Si vas de visita podrás verlo oscuro, si vives ahí se te podría terminar cayendo la casa encima de puro oscuro.

Revolveros, revelaos, no os resignéis. Cambiad la orientación de las lámparas. Movedlas… desplazadlas y no temáis apuntarlas hacia las paredes. Las paredes os lo agradecerán devolviendo toda la luz, con calidez, en función del tipo de bombilla elegida, al resto de la estancia. Adiós oscuridad y zonas apagadas y tristes. Bienvenida alegría.

Selecciona bien el tipo de luz para tu hogar

Así como no hay dos casas iguales no hay dos soluciones de iluminación iguales. Dependerá muy mucho de la personalidad de los propietarios. De su decoración. Del mejor o peor aprovechamiento de los espacios. Porque la luz puede aportar un toque decorativo y servir para medir la calidez de un hogar. Medir, o para proporcionar dicha calidez.

En el mercado encontrarás luces frías y cálidas, regulables y fijas… Cada piso requiere una luz específica y concreta que no será igual a ningún otro. Tomarte la molestia de cuidar el detalle de la iluminación y por ende las bombillas de tu casa te brindará el placer de tener una casa acogedora y, en función del tipo de iluminación, podrás incluso ahorrar dinero.

Usa la luz para otorgar protagonismo a muebles o zonas

Un mueble puede pasar desapercibido si no tiene la iluminación correcta. Piensa en una vitrina llena de libros. Un mueble estanco con un montón de libros opacos que no dejan pasar la luz ni por misericordia. Hacer una buena planificación de los muebles a la hora de proyectar la iluminación de tu piso hará que puedas iluminar, por ejemplo, esa vitrina, por dentro, dándola un protagonismo insospechado y destacando los libros que ha dentro.

Insistimos, la iluminación serviría como un punto más a incluir en los consejos para sacar el mayor partido a un piso pequeño, pero también a un “casoplón” enorme. Su capacidad para iluminar un espacio, caldear un ambiente, distinguir zonas te dará una versatilidad enorme a la hora de definir espacios e imprimir carácter a tu piso.