¿Acabas de comprarte tu primera vivienda ? No te pierdas nuestros consejos para propietarios primerizos

Seguro que estás pensando en dar una fiesta para inaugurar el piso. Los amigos, tu pareja… Si ya tienes la cocina podrás preparar unas tapas, un aperitivo… y enfriar unas cervezas o tener el vino a punto en el trastero (por si no lo sabías… los trasteros son el mejor sitio para mantener el vino en su temperatura ideal), primer consejo práctico. Si todavía no tienes cocina tocará pedir comida a domicilio…

¿Íbamos bien?
Seguro que sí. Pero vamos a dar un golpe de timón y a cambiar el tipo de consejos (pero no os olvidéis ¡el vino en el trastero!) para sentirnos útiles de verdad.

Los consejos para propietarios primerizos pueden variar en función de si tu primera vivienda es nueva o de segunda mano.

En cualquiera de los casos habrás terminado esas visitas interminables para buscar un piso que te entrara por los ojos, y por el bolsillo. Si es nueva también se habrán terminado esas tardes de domingo viendo excavadoras, grúas, kilómetros de cables y andamios por doquier, cogido de la mano de tu pareja y mirando los ladrillos desnudos pensando “esa será mi casa” mientras miras un hueco entre dos plantas con ladrillos, cemento y marcas de obra por todas partes.

En Prontopiso pensamos en “las personas primero” y por eso te daremos unos cuantos consejos que te ayudarán con tu nuevo día a día como propietario primerizo.

¿Estás preparado?

Escribimos este post como continuación de Me he comprado un piso, ¿y ahora qué?, por lo que no repetiremos los conceptos que adelantamos allí, pero sí os invitamos a visitar el otro artículo complemento de ese. En este caso os hablaremos de tres impuestos municipales que, por serlo, “municipales”, variarán en función de tu ciudad.

El consejo que sí repetiremos fuel el primero que os dimos entonces “saca el archivador” que te sugerimos que comprases porque vas a meter más papeles todavía…

Toma nota…

 

Tasas e impuestos que deberás pagar a tu ayuntamiento

Tasas por agua potable.

Dice el Canal de Isabel II, empresa gestora del agua en Madrid, que “el agua cuesta menos de lo que vale” y tienen razón. El precio, dicho así, es de 0,001486€/l en Madrid, y cuenta además con diferentes tipos de tarifas (Progresiva y bonificada, Estacional, Comprometida con el medio ambiente…) y bonificaciones en casos de necesidad como por exención social, pensión de viudedad, familia numerosa, incluso vivienda numerosa y por ahorro de consumo. Este es un ejemplo aplicable a Madrid. Puedes pagarlo con facturación bimestral y binómica, aplicando una parte fija y otra variable en función del consumo. Si eres nuevo propietario en Madrid estarás de suerte en cuanto al agua porque sus tarifas no se han incrementado en los últimos cuatro años y cuesta un promedio de un 20% menos que en el resto de España.

En Barcelona es distinto. Se factura el agua en virtud de dos aspectos: tipo de vivienda y tramo. El tramo implica el volumen de agua consumida de media y tienes 5 bloques diferentes que van de 0,6189€/m3 a 3,0946€/m3. El tipo de vivienda tiene en cuenta el número de cuartos de baño, de inodoros, de duchas, bidés y bañeras y te factura una cuota de servicio por el número total de tomas de agua que tenga el inmueble, se usen o no.

IBI

Es el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, y tendrás que pagarlo a tu Ayuntamiento. Sea cual sea el municipio en el que vivas te verás forzado a pagar este impuesto y éste podrá variar (incluso sensiblemente) en función de la ciudad en la que vivas. Las hay que cobran IBI per sé, y las hay que incluyen “otros aspectos” dentro del IBI, como Barcelona, que incluye un porcentaje extra para financiar el transporte público a las viviendas del centro urbano.

Recogidas de residuos domiciliarios

Van desde la recogida de la bolsa de basura a la gestión de contenedores en la vía pública para reciclado de cartones y papel, vidrios y plásticos, amén de los puntos limpios de reciclaje que encontrarás en algunas ciudades.

Esperamos que estos consejos para propietarios primerizos os hayan sido útiles. Y ahora sí, después de conocer tus nuevas responsabilidades municipales… llama a tus amigos y baja al trastero a por el vino, ¡te lo has ganado!

Bienvenido a tu nieva vida.