Hoy abordaremos la compra de un piso como inversión.

Hasta la fecha hemos cargado las tintas dirigiéndonos a compradores/vendedores de pisos (en Madrid y Barcelona) con la intención de darle un uso doméstico como vivienda personal, por ejemplo los que venden su casa para comprar otra. Los unos (compradores) aconsejados para saber qué deben hacer a la hora de comprar y a los otros explicando los trámites y vicisitudes a las que hará frente, sí o sí, cuando se decida a vender un piso. Y en ambos casos ofreciendo los servicios de Prontopiso donde vendemos tu casa para que dicha venta/compra no se convierta en un quebradero de cabeza.

Pero hoy cambiamos de tercio y enfocaremos el artículo hacia quienes compran un piso a modo de inversión. Unos lo hacen para poner sus ahorros en ladrillo, y otros para asegurar su jubilación mediante inversiones rentables como la que hoy os exponemos.

Aproximadamente entre el 20 y de 30% de la inversión inmobiliaria se hace con el fin de invertir.

Inversión que, una vez puesta en alquiler o de vuelta a la venta, arroja, si no pingües beneficios, sí una rentabilidad lo suficientemente atractiva como para hacer de la inversión una opción.

Hablamos, por ejemplo, de matrimonios de mediana edad que, en previsión de su jubilación y ante las idas y venidas del debate de las pensiones, deciden poner sus ahorros en un piso que les garantice una jubilación tranquila y sin sobresaltos.

Las opciones, a la hora de comprar un piso como  inversión, son dos:

Comprar piso para alquilar…  

Cada caso llevará asociados sus propios gastos y dedicaciones. En el caso de quienes compren con el fin de alquila la vivienda tendrán que hacer una puesta a punto (en realidad este sería un paso recomendable en ambas situaciones) del inmueble. Adecentarlo, acometer reformas y reparaciones para poder salir al mercado de un modo competitivo. Si es para alquiler tendrás que tomar la decisión de alquilarlo amueblado o diáfano.

Este tipo de decisiones vendrán muy condicionadas por el tipo de inmueble, su situación en la ciudad y, condicionados por ésta, saber a qué tipo de inquilino iría dirigida: no es lo mismo alquilar a un grupo de estudiantes porque la vivienda está en los alrededores de un campus universitario que alquilar un piso en una zona empresarial en los nuevos PAU de Madrid.

Todos estos factores los tendrás que tener en cuenta a la hora de tomar la decisión de comprar un piso para alquilarlo. Derramas y demás gastos comunitarios sabrás que los tendrás que costear tú. Por eso te recomendamos que si tu opción es comprar para alquilar, antes de lanzarte a la aventura consultes todos estos aspectos para asegurar entre lo que generes por el alquiler no se te vaya por estos otros gastos y, al final, no te luzca la inversión.

y/o comprar una vivienda para volver a vender.

Lo mismo te pasará con respecto a comprar un piso para venderlo. Mucho cuidado con las gangas porque, como suele suceder, “lo barato sale caro”. No puedes aspirar a comprar un “chollo” en el corazón Barcelona. Volviendo a tirar de un tópico, “nadie regala duros a peseta”, por lo que tendrás que ver todas las reformas necesarias, todos los condicionantes legales que lleva el inmueble que quieres adquirir y todas las salidas o potenciales compradores que tiene el piso en el que vas a apostar parte de tus ahorros.

Pero siendo prácticos, y si estáis leyendo el blog de Prontopiso nos consta que lo seréis, lo mejor sería echar un vistazo a los pisos que tenemos disponibles en nuestra Web, sean pisos a la venta en Madrid o en Barcelona. Con estos podréis estar bien seguros de que no os darán gato por liebre.