5 ideas para aprovechar el espacio en tu piso pequeño

Hoy os vamos a dar 5 consejos que os ayudarán a maximizar cada cm2 de vuestro piso, sobre todo si es pequeño.

Cocina americana

Si tu cocina está próxima o contigua al salón, y el salón, de por si, no tiene mucho espacio podrías considerar la opción de echar el tabique abajo. Lo que se conoce como una “cocina americana”. Es verdad que las cocinas en los Estados Unidos, las que vemos en las películas, podrían tener tanto espacio como un piso de los que hoy os estamos hablando. Cierto. Pero no es menos cierto que la solución es afortunada y práctica. Echando abajo el tabique ganaremos varias cosas: primero ampliar la cocina, proyectándola al resto del salón. Segundo… a menos paredes, más luz. De cajón. Menos sombras y menos rincones oscuros: esto, de paso oxigenará el ambiente.

Estas mismas “cocinas americanas” suelen ir rematadas (en los USA) por una “isla”. Esa isla es una mesa elevada, con taburetes, cuyo ancho dependerá del espacio circundante. No es una maña idea incorporar dicha isla en sustitución de la mesa de comedor. Así matarás dos pájaros de un tiro, o tres, como veréis: el primero sería tener un mismo espacio para todas las comidas. El segundo eliminar la idea de tener que reservar un espacio del “mini” salón para poner una mesa de comedor. Y el tercer aspecto relevante sería, si la isla es elevada, poder tener espacio de almacenamiento en la base de la misma. Para menaje, manteles, servilletas y demás objetos relacionados con la cocina.

Un espacio… una alfombra

Imagina de nuevo ese piso pequeño, con un salón también reducido. En él tienes una mesa de comedor (porque no nos has hecho caso con el primer consejo, claro está), un sofá con una mesita para ver la televisión y un sillón en un rincón, debajo de la ventana, con una lámpara en el que quieres leer en tus ratos libres.

Bien, ya nos hemos hecho la fotografía mental, ahora… ¿cómo distinguimos los ambientes? Porque es aconsejable tener la sensación de variar, de estar en sitios distintos para que la casa no se te eche encima. Busca alfombras. Una alfombra redonda para tu rincón de lectura, por ejemplo, una alfombra para debajo de la mesa baja del sofá, rectangular y una mesa cuadrada (o casi) para enmarcar la zona del comedor. Haz la prueba. Es pura psicología. Si miras de pasada, tus ojos verán tres espacios independientes bien definidos gracias a la delimitación de tu espacio visual por el efecto de las alfombras.

Un mismo salón, los mismos muebles… tres espacios diferentes. Y todo por las alfombras.

¿Estantería de obra o mueble exento?

Esta es una gran discusión.

Para vuestra tranquilidad os adelantamos que, sea cual sea vuestra opción, habréis acertado. Aquí no hay una respuesta buena y otra mala. Valen las dos. Lo que tendréis que hacer es adecuar la solución a vuestras propias necesidades.

Exploremos pues ambas vías…

La estantería de obra aligerará mucho las paredes. Sí. Al quitar los bloques verticales la precepción será de ligereza y espacio, incluso de luminosidad. Es cómoda y puedes llegar a tener tanta estantería como pared tienes. Ten cuidado porque a veces se opta por una estantería de obra para ganar espacios y al final se atiborra de libros, marcos y demás cosas que pueden comerse todo ese espacio que festejábamos al principio. En contra… haces la estantería y si luego te cansas de ella, o la tiras abajo y empiezas de cero o no hay solución. Y si te mudas ahí se quedará, con el piso.

La estantería exenta puede, o suele implicar un precio más elevado, pero te permitirá variar la decoración y hacer modificaciones en el ambiente tantas veces como desees. Otro aspecto a tener en cuenta es que no solo la puedes cambiar de sitio en el salón, la puedes llevar a otra habitación y, si te mudas, te la puedes llevar contigo. Así ahorrarías costes a la hora de volver a amueblar un piso nuevo.

Las literas…

Esta solución dependerá de la altura del techo. Si pones unas literas para niños, superpuestas, es decir, la una sobre la otra, deberás asegurarte de que el techo dista lo suficiente como para que el ocupante de la litera de arriba se pueda sentar sin arriesgar un chichón al golpearse.

Pero hay otros dos tipos de literas. Para niños existen las que no están superpuestas sino contiguas sobre la pared. Esto te proporcionaría también espacio de almacenaje porque al no estar la una sobre la otra puedes habilitar sendas cajoneras debajo de cada una de ellas y habrás ganado un montón de espacio para complementar el armario.

La tercera litera sirve tanto para un adulto como para un niño y depende, nuevamente, de la altura del techo. Sobre todo para el adulto, por motivos obvios. No será una litera que superponga dos camas. Será una cama elevada con espacio para trabajar (o estudiar) debajo. De este modo habrás ganado tanto espacio como ocupe la cama para crear y habilitar un nuevo sitio donde estar.

Sin orden el resto no te servirá para nada

Dejamos para el final el consejo más útil de este post: el orden.

Sea como sea tu piso, tu apartamento, tu estudio, tu dúplex, tu ático o tu casa… adosada, exenta o pareada, de una habitación o de tres plantas con jardín, sin orden no la disfrutarás. El orden te servirá para tenerlo todo ubicado y localizado y para tener tu propia mente ordenada.

Sin orden no terminarás de sentir la comodidad innata que debe llevar asociado cualquier hogar, sin importar el tamaño. Pero si hablamos de un piso pequeñito… con más razón.

Esperamos que estas ideas para sacar máximo partido a vuestro piso os hayan servido.

En cuyo caso no dudaremos en volver a la carga y publicar otro post con nuevas sugerencias.