En el artículo de hoy vamos a darte algunos consejos prácticos para negociar la venta de tu piso y que no suponga un quebradero de cabeza, se haga de un modo ágil y sea satisfactoria. Puede que necesites vender una casa para comprar otra sin agobios y necesites vender tu piso rápido,  o vender un piso hipotecado entonces estos consejos te ayudarán.

 

Repetimos: cómo negociar la venta de tu piso sin quebraderos de cabeza; ágil y satisfactoria.

 

Creednos, lograr que los tres puntos se cumplan es todo un logro que no está al alcance de todos. Sobre todo cuando uno se ve en la tesitura de vender un piso por primera vez.

 

Nuestro primer consejo sería “déjate asesorar por el experto”. De hecho lo vamos a recalcar y lo dejaremos bien visible, en negrita, porque negociar la venta de tu piso asesorado por un profesional o no asesorado puede marcar la diferencia entre la operación de tu vida o un dilema que arrastrar por el resto de tus días. Allá vamos:

 

Déjate asesorar por un experto para vender tu piso sin sorpresas ni contratiempos.

 

En un artículo, o muchos, podremos darte consejos, advertirte sobre prácticas existentes, ponerte sobre la pista sobre cosas que hacer y no hacer cuando te decides a vender tu piso. Pero sólo un experto sabrá tener en cuenta todos los aspectos necesarios para que la venta de tu piso sea satisfactoria. No te preocupes… en ProntoPiso contamos con esos profesionales que te allanarán el camino y te permitirán desentenderte de los aspectos técnicos de la venta.

 

Mientras te decides sí apuntaremos alguno que debes tener en cuenta al vender tu piso:

 

Cuando un posible comprador se convierte en comprador potencial suele reunir una serie de características que no debes ignorar.

 

Para empezar lo normal será que se haya estudiado la zona de tu piso de antemano. Ahí juegas con ventaja, o deberías. ¿Motivos habituales para querer comprar un piso? Aumento de familia; buscar un piso mejor comunicado; Quiere un piso cerca de su nueva empresa; Buscar una casa que no necesite inversión en reformas; Quizás un piso en una urbanización residencial con piscina… para niños; Y si hay niños, tener colegios alrededor; Centros comerciales; Medios de transporte público…

 

Como verás hay un sinfín de condicionantes que harán que el comprador se incline por hacerse con tu piso o con el de otro. Te decíamos que juegas con ventaja: Nadie mejor que tú para saber todo lo que rodea a tu piso. Lo bueno y lo malo: si está bien comunicado; si está bien orientado; ¿Necesita reforma?; No hay ni un cole ni dos ni tres, hay cuatro: 1 público, dos concertados y uno privado… Todas estas respuestas, si las tienes bien preparadas de antemano despejarán multitud de dudas del posible comprador cuando se siente contigo.

 

Piensa que la otra parte (el comprador) puede tener la misma información (porque sea un vecino tuyo que solo aspira a un piso más grande) o porque ha hecho realmente un buen estudio de mercado, o está mejor asesorado que tú por un experto. Por eso el precio de partida debe satisfacer tus deseos pero no dejar de ser realista, por dos motivos: si tu precio es abusivo y no lo sabes defender con reflejos y datos veraces, quizás estés ayudando a vender el piso a tu vecino y tú te quedes unos cuantos meses con el cartel de “SE VENDE” en la ventana de tu casa. Segundo porque la hipoteca que contrate el comprador, en circunstancias normales, supondrá alrededor de un 30% de sus ingresos netos mensuales. Si le asustas con un precio desmesurado quizás no vuelva a llamarte.

 

Llega el momento de negociar el precio de venta de tu piso…

 

Insistimos, mejor dejar esto a un profesional. Pero si reúnes el valor necesario y decides ir por libre, recuerda, por lo menos, que la persona que tengas en frente intentará negociar el precio original para rebajarlo entre un 10 y un 35% del precio de partida. Debes tenerlo muy en cuenta a la hora de sentarte a negociar porque, si te enfrentas a un negociador hábil, te puedes encontrar con un papel firmado por ti mismo comprometiéndote a un precio irrisorio.

 

Por eso te sugerimos: no firmes nada sin el consejo o visto bueno de tu abogado. No sea que te comprometas con algo que no puedas o no quieras cumplir después. No cedas a la tentación de tomar la pluma de manos del comprador que te inste a formar rápidamente. La iniciativa la debes llevar tú en todo momento, si percibes que no es así, estate alerta.

 

Ya te hemos alertado de la importancia de estar bien asesorado: sea porque confíes en alguien como Prontopiso para hacer la venta de tu piso o porque tu abogado revise todos los documentos antes de que tú los firmes. Si llegas al momento de recibir una señal por el piso que estás vendiendo, recuerda: la señal deberías pedirla acompañada por un documento firmado a modo de contrato que comprometa al posible comprador a un plazo determinado de tiempo. Pasado ese tiempo vence el plazo que le habrías podido otorgar para ser el comprador y te quedas la señal a modo de indemnización por no haberlo tenido en venta para terceros mientras quien te ha pagado la señal se lo pensaba mejor. En el documento debería reflejarse tanto el plazo de tiempo como el importe recibido y las condiciones acordadas.

 

Estos son los consejos básicos que se nos ocurren para que, como decíamos al principio, la venta de tu piso no te suponga un quebradero de cabeza. 

 

Y no nos cansaremos de sugerirte que acudas a Prontopiso si, además de evitar el quebradero de cabeza, quieres rematar toda la operación con unas sonrisa.