Ya tienes tu piso nuevo. Quizás hasta lo has conseguido con ProntoPiso. ¡Fabuloso! Pero ahí no se termina todo, ahora toca la contratación de un seguro de hogar.

El piso es un “continente” (contenedor). Toca pensar en su contenido (todo lo que va dentro del continente) y en salvaguardarlo de cualquier contratiempo. Por eso hoy os recomendaremos la contratación de un seguro de hogar.

Has de saber que la vida de un piso es larga y en los muchos años que le quedan por delante, esperemos que no sea el caso, puede surgir algún problema. Accidente, de instalaciones…

 

Y el problema se puede quedar en eso, “un problema” si te respalda un seguro de hogar.

Sin dicho seguro, un problema se puede truncar en problemón. Por eso os dedicamos este artículo, para poneros sobre aviso y evitaros quebraderos de cabeza.

Vaya por delante que un seguro puede oscilar entre “genérico” con unos servicios básicos comunes a los demás seguros, o uno “hecho a medida”, en el que se contemplan aspectos y/o características particulares de una vivienda concreta. Nosotros hablaremos, claro está, de los puntos en común que puede o debe contemplar dicho seguro puesto que poner ejemplos de casos particulares se os haría eterno y, al fin y al cabo, quien busca un seguro debe conocer, para empezar, lo básico y después, en función de cada cual, ir personalizándolo conforme a sus necesidades.

¿Qué daños y servicios contempla un seguro de hogar?

Para podértelo explicar, adelantemos que podréis encontrar tres tipos de seguros: Póliza de daños; Póliza multirriesgos y Póliza de amortización de préstamo.

 

Hoy nos ceñiremos al más común, a la Póliza multirriesgos que contempla, o debe contemplar: Daños en el continente; en el contenido; a terceros y un Servicio jurídico.

 

 Los daños al continente están claros

En el contrato del seguro vendrán especificados todos los supuestos que contempla dicho seguro. Conviene leerlo a fondo antes de contratarlo, para evitar sorpresas que no existen hasta que realmente hace falta el seguro. Daños derivado de imprevistos como un incendio, una inundación, un cortocircuito… Muchos quedan incluidos o excluidos en según qué circunstancias. No dejes de leerte y releerte los supuestos antes de contratarlo. Pero lo normal es que este tipo de incidentes estén cubiertos y las reparaciones o reposiciones corran de su cargo. Ventanas, suelos, paredes… tras fugas de agua o incendios. Insistimos, leed bien y a fondo la póliza antes de firmarla.

No todos los seguros atienden a los daños en el contenido.

O no todos en igual medida. Electrodomésticos, muebles y objetos personales deben ser tasados y valorados por la aseguradora que, en unos casos los cubrirá con el importe de lo ya comprado y después, a la hora de cubrirlo te descontarán la depreciación por el tiempo y el uso. En otros casos se valorarán en función de la compra y pago en caso de tener que reponerlos. Unas aseguradoras permiten negociarlo y otras no.

Es importante contemplar los daños a terceros.

Una negligencia involuntaria puede causar un desastre. Dejarte el gas abierto; irte de fin de semana con el grifo de la bañera abierto, poner una jardinera colgando de un balcón… Cada uno de estos supuestos podría acarrearte un buen susto si llega a pasar algo, pero la cobertura de daños a terceros, que no te quitará el susto, por lo menos te ayudará a paliar los gastos y compensaciones económicas.

Es conveniente contar con el respaldo de un servicio jurídico

Para que te ayude a defenderte legalmente en caso de daños provocados por un tercero o en el caso de ser tú quien ha provocado esos mismos daños.

Porque, como decíamos al principio… Adquiriendo el piso tienes que pensar en cómo protegerte de imprevistos.